Después de pasar el fin de semana fuera de casa aprovechando todas las horas posibles para ver cosas que no conocía, he vuelto bastante cansada y al pensar lo bien que iba a dormir, he recordado esta coplilla que hace mucho tiempo oí y me parecío muy divertida:
Una hora duerme el gallo,
dos el caballo,
tres el santo,
cuatro el que no lo es tanto,
cinco el capuchino,
seis el peregrino,
siete el caminante,
ocho el estudiante,
nueve el caballero,
diez el pordiosero,
once el muchacho,
doce el borracho.
Y tú, ¿cuanto duermes?
