Las tres condiciones
Cuentan que había en un ibón del pirineo un hada que aparecía de entre sus aguas. Un montañés se enamoró perdidamente del hada y le pidió que se casara con él. Ella dijo que aceptaría el día que viniese "ni en ayunas ni comido, ni vestido no desnudo, ni a caballo ni a pie ". Sin duda alguna era una negativa, pero el montañés se las ingenió para conseguirla y acudió al ibón con tres granos de ordio en la boca,cubierto con una red de pescador y montado en una cabra. Había cumplido las tres condiciones y el hada tuvo que reconocer que dado su ingenio , debía rectificar y accedió a su petición.


