Ese azul profundo, el marino.

La sazón de la tierra en marrones

el verde claro de las manzanas

y el amarillo de los limones.

 

Blanco del pecho de la gaviota

rojo apasionado de la fresa

negro de un cuervo en la noche

verde,verde, de la hierba fresca.

 

El color secreto del salmón

y el naranja en el sol naciente

el rosado de aquellos flamencos

violeta de la nube en el poniente.

 

También tengo ese color, el gris;

gris de plomo, de bronca tormenta

sin él y su grisacea tristeza

no estaría completa mi paleta.

 

Autor: Carlos Cano - poesia juvenil-