de su melodioso canto a su turbia muerte"

Shakespeare."Hamlet"

 

Leve  orquidea dormida en la corriente,

rio abajo, tan blanca, tan hermosa,

de cara al cielo que excavó la fosa

de sombra arropadora de su mente.

 

Tan breve su existencia, tan doliente;

entre padre y amado, soledosa,

nacida para amar, y nunca esposa,

lánguida joven, al final demente.

 

En el alma de Hamlet, la balanza

se aligera de amor, y la venganza

colma el otro platillo. Ya no hay besos.

 

Ni hay rosas, sólo espadas; y se advierte

la presencia del ángel de la muerte

penetrando glacial hasta los huesos.

Francisco Alvarez Hidalgo. - Soneto nº 1391 -